El mito de la creación coreano

A diferencia del mito de la creación Maori, el mito coreano no se centra tanto en la creación del planeta, sino en la aparición del humano. Así pues, el mito de la creación coreano, también conocido como el mito de Tangun es una narración que tiene lugar en un universo y un planeta ya creados pero en el que sólo habitaban dioses y espíritus.

El mito

Todo empezó un día cuando Hwanung, Príncipe del Cielo, miró abajo hacia la Tierra. Al verla deseó ser el señor de esas tierras y dirigir a su futura humanidad. Su padre, Hwanin, el Señor del Cielo, conocedor de los deseos de su hijo y sabiendo que su hijo haría a la humanidad feliz, escogió el Monte Taebaek como el lugar adecuado para que su hijo descendiera.

Así pues Hwanung bajo al Monte Taebaek y debajo de un árbol de sándalo creó la ciudad sagrada qué habitaría. Consigo se llevó tres sellos sagrados y 3000 servidores (espíritus). Además también lo acompañaron hacia la Tierra tres ministros: el Señor del Viento, el Maestro de la Lluvia y el Maestro de las Nubes.

Un buen día, paseando por la montaña, un tigre y un oso que habían escuchado sobre los poderes del príncipe, se acercaron a Hwanung con la misma petición.

– Príncipe celestial, deseo convertirme en un ser humano. Dime qué tengo que hacer, y así lo haré.

Hwanung, tras meditarlo, les propuso un trato.

– Tengo un reto para vosotros. Tendréis que vivir durante 100 días en una cueva, sin ver la luz del sol, y todo lo que tendréis para comer son 20 dientes de ajo y un poco de altamisa. Ahora entrad en la cueva y superad el reto.

El oso y el tigre entraron con su comida en la cueva, pero el tigre, impaciente y nervioso, fue incapaz de aguantar más que unos días y huyó de nuevo hacia el bosque. Por contra, el oso, paciente, se dedicó a dormir  durante 100 días. Superado el último día de la prueba el oso se convirtió en una hermosa mujer, Ungyo, pero pronto se sintió sola y triste por lo que empezó a rezar a Hwanung para que le diese un hijo. El dios, escuchando sus ofrecimientos, tomó a Ungyo por esposa y la dejó embarazada.

De su matrimonio nació Tangun, Rey del Sándalo, el primer Rey de Gojoseon. Tangun reinó en paz y justícia durante 1500 años, hasta que decidió volver al Monte Taebaek y convertirse en un dios de la montaña.

Si alguno ha viajado a Corea y aún no conocía este mito, ahora tal vez entenderá varias cosas que puede haber visto durante el viaje, como una enorme variedad de souvenirs en forma de osos vestidos con hanbok, el vestido tradicional coreano. Pues, según el mito de Tangun, los coreanos vienen del oso.

Lo que me parece curioso del mito es que, a pesar de ser Tangun el personaje más conocido y poderoso, el primer ser humano que apareció fue Ungyo, una mujer. Algo parecido pasa en el mito de la creación del ser humano de los Maori (ya lo contaré dentro de poco), pues según los Maori la mujer humana fue la primera en ser creada. Sé suficiente de Corea y su historia para decir que Corea había sido, hace muchos muchos siglos, un reino fuertemente influenciado por el shamanismo y, tal vez, una sociedad matriarcal antes de la Era de los Tres Reinos. Se han encontrado tumbas anteriores a esa época en las que las mujeres eran enterradas con más riquezas y ostentación que los hombres.

Ambos casos, tanto el mito maori como el mito coreano, me parecen curiosos. Son muy pocos los mitos de la creación en los que la mujer apareció primera/fue creada antes que el hombre. Y a su vez me hace pensar sobre la relación entre el matriarcado y las sociedades shamánicas. ¿Alguien más le ve relación a esos dos conceptos?

La realidad

A fecha de hoy no está claro si Tangun es simplemente un nombre de leyenda o si responde a algún rey que existió ya hace milenios en la península. Documentos parecen apoyar la idea de que un Rey llamado Tangun reinó en la península sobre el 2333 AC. Aunque no está clara su veracidad, los Anales de la Dinastía Joseon y los documentos del Dongguk Tongram y del Samguk Yusa, parecen apoyar la idea de que el soberano Tangun reinó a la vez que el Emperador chino Yao, pero entre los 3 documentos hay cierto desliz de fechas impidiendo determinar claramente el inicio y el fin del mandato de Tangun.

Un hecho curioso es que Kim Il-sung, primer líder de la República Popular Democrática de Corea del Norte, siempre estuvo convencido de la existencia de Tangun y se propuso encontrar su tumba. Dijo encontrarla en el Monte Taebaek de Kangdong (no confundir con el Monte Taebaek de Corea del Sur), zona cercana a Pyeongyang, y allí levantó el Mausuleo de Tangun que se puede visitar si se viaja a Corea del Norte. Al día de hoy el sitio sigue siendo un tema de controversia entre historiadores y arqueólogos de las dos Corea y de China.

El mito de la creación Maori

Quiero publicar un seguido de entradas sobre los diferentes mitos de la creación del mundo. Y en lugar de empezar por los típicos que todos conocemos, he optado por explicar la creación del mundo según los Maori, antiguos habitantes de Nueva Zelanda. Al igual que nos pasa con tantas otras culturas antiguas, la tradición Maori era más oral que escrita, así pues tenemos diferentes versiones de los mitos. Además, como todo mito de la creación es rocambolesco, y de ante mano os digo que tiene enormes similitudes con los mitos de la creación de Babilonia y Grecia, pero espero que lo disfrutéis.

La creación del cielo, la tierra y los dioses

Al principio únicamente existía la oscuridad. No había nada en el universo. Fue la época conocida como Te Kore. En medio de la oscuridad aparecieron dos dioses: Rangi-nui, dios del cielo*, y Papa-tua-nuku, diosa de la tierra. Ambos enamorados se abrazaron fuerte y empezaron a vivir como un matrimonio. Rangi-nui quiso tapar la desnudez de su esposa, así que sembró semillas de plantas y árboles para tapar el cuerpo de Papa y darle calor. Luego creó insectos, cangrejos, mejillones y demás criaturas para adornar el cuerpo de la madre tierra.

Rangi y Papa abrazados, tallados en madera.

Finalmente Rangi-nui y Papa tuvieron sus propios hijos. En total dieron luz a seis (algunas versiones dicen que tuvieron hasta 70): Tawhiri, dios del clima; Rongo, dios de las cosechas; Tu, dios de la guerra y la humanidad; Tangaroa, dios del mar; Tane, dios de los bosques; y Haumia, dios de las plantas y la comida salvaje. Pero los dioses no tenían espacio suficiente para crecer entre sus padres y vivían en la completa oscuridad. Se arrastraban, estaban estirados, de lado, de rodillas, todo entre el abrazo de Rangi-nui y Papa.

Unión y Separación

Tras 7 po (eras o espacios de tiempo) los hijos estaban cansados de la oscuridad y de no tener espacio. Así pues los hermanos empezaron a discutir sobre qué hacer. El hermano más valiente y feroz, Tu (Tumatauenga), propuso matar a sus padres. Pero Tane (Tane-mahuta) se negó y propuso separar a sus padres: dejar a su padre como un extraño colgando encima de ellos y a Papa debajo de ellos para nutrirlos y protegerlos. La mayoría estaban de acuerdo con Tane así que empezaron con sus intentos de separar a sus padres. Rongo, Tangaroa y Haumia-tiketike fueron los primeros en probarlo, pero fallaron. Fue el mismo Tane quien lo consiguió. En lugar de empujar con los brazos como sus hermanos, se tumbó de espaldas y empujó con sus fuertes piernas a su padre hasta conseguir separarlos en medio de gritos y llantos. Y así fue como los hermanos vieron la luz por primera vez.

Una vez separados Tane decidió buscar cuerpos celestiales para vestir a su padre, ofreciéndole así las estrellas, la luna y el sol. Al día de hoy Rangi-nui y Papa siguen echándose tanto de menos que las lágrimas de Rangi-nui caen en forma de lluvia sobre la tierra y de vez en cuando Rangi deja caer las piezas de su vestido sobre Papa en señal de su amor. Por otro lado, el calor corporal de Papa se eleva en forma de niebla hacia el cielo, y los terremotos son intentos fallidos de Papa de elevarse hasta su marido.

Sello de Nueva Zelanda que muestra a Tane separando a sus padres.

La guerra en el cielo y la tierra

La primera discusión llenó a los hermanos de deseos relacionados con el poder, el control, los celos y el odio. A pesar de que la mayoría de hermanos habían aceptado separar a sus padres, Tawhiri (Tawhiri-matea) entró en cólera al ver el sufrimiento de sus padres. Sin ser capaz de aguantar el llanto de su padre  ni tanto dolor se elevó al cielo, junto a Rangi, y juró a sus hermanos que tendrían que soportar su ira permanentemente. Tawhiri, junto a sus hijos, los 4 vientos y todas las clases de nubes, atacó a sus hermanos con tormentas, huracanes, tifones, lluvias y nieblas.

Primero atacó a Tane, y sus árboles fueron tumbados y destrozados, convirtiéndose en comida para insectos.

Seguidamente atacó a Tangaroa, causando remolinos y olas gigantes que volvían inestable al mar. Tangaroa, asustado, huyó. El hijo de Tangaroa, Punga, tenía dos hijos: Ikatere, padre de los peces, y Tu-te-wehiwehi, ancestro de los reptiles. Atemorizados por Tawhiri, los hijos de Ikatere se escondieron en lo más profundo del mar y los hijos de Tu-te-wehiwehi se escondieron en los bosques con Tane. Desde entonces Tangaroa está furioso con Tane por dar refugio a sus nietos tras la huida. Tal fue el enfado entre los dos hermanos que Tane ofrece a los descendientes de Tu canoas, anzuelos y redes para cazar a los descendientes de Tangaroa, y Tangaroa como venganza ataca las costas e inunda ríos para llevarse canoas, casas y árboles de Tane.

Los siguientes en recibir la ira de Tawhiri fueron Rongo y Haumia. Ambos estaban aterrorizados al ver el daño que ya había causado a sus otros hermanos, pero Papa decidió esconderlos dentro de ella para así salvarlos para que sus otros hijos puedan alimentarse. Tawhiri, que no pudo encontrarlos, dirigió su ira hacia el último hermano, Tu. Atacó con toda su fuerza, pero Tu, más fuerte y valiente, no pudo ser vencido por las tormentas y resistió. Fue así como Tu consiguió aplacar el ánimo de Tawhiri y recobrar la paz en el universo.

Tu, pensando en la responsabilidad que tenía Tane por la separación de sus padres, decidió crear trampas para cazar a los pájaros, los hijos de Tane, para que ya no volasen más libremente por el cielo. Luego hizo redes y las usó para capturar a los hijos de Tangaroa. Seguidamente creó la azada para hacer agujeros en el suelo y buscar a Rongo y Haumia, que localizó por sus largos cabellos que salían del suelo. Los sacó de su escondite y los puso en cestos para ser ingeridos. Así fue como Tu se comió a sus hermanos y a los hijos de sus hermanos, castigándolos por su cobardía de no haber aceptado matar a sus padres. Al único hermano al que Tu no pudo subyugar fue a Tawhiri, que al día de hoy sigue atacando a la humanidad con huracanes y tormentas.

 

Y hasta aquí el mito de la creación Maori. Una manera muy interesante de explicar el funcionamiento del mundo que nos rodea.

Si conocéis el mito de la creación griego y el babilónico en seguida os daréis cuenta de las similitudes. Y esto me lleva a la siguiente reflexión: ¿cómo es posible que una civilización tan aislada como la Maori tuviera un mito tan parecido a los que se explicaban en la zona del mediterráneo?

Aunque sólo es una hipótesis, siempre me han parecido interesantes las teorías de una civilización común, mucho más antigua, de la que bebieron todas las que conocemos ahora, o la teoría de que en el pasado ya hubo una “globalización” que puso en contacto todas estas culturas.

En fin, ¿qué os ha parecido la historia de Rangi-nui, Papa y sus hijos?

 

* Los Maori creían que había 12 capas de los cielos en verdad. Cada capa tiene un nombre diferente, y Rangi-nui era la capa más cercana a nosotros, a la tierra.

 

Bibliografía

http://www.ancient-origins.net/human-origins-folklore/creation-myth-maori-new-zealand-00305

http://www.crystalinks.com/maoricreation.html

https://teara.govt.nz/en/maori-creation-traditions

http://traditionscustoms.com/folk-beliefs/rangi-and-papa

http://nzetc.victoria.ac.nz/tm/scholarly/tei-Pom01Lege-t1-body-d1.html