Quiero publicar un seguido de entradas sobre los diferentes mitos de la creación del mundo. Y en lugar de empezar por los típicos que todos conocemos, he optado por explicar la creación del mundo según los Maori, antiguos habitantes de Nueva Zelanda. Al igual que nos pasa con tantas otras culturas antiguas, la tradición Maori era más oral que escrita, así pues tenemos diferentes versiones de los mitos. Además, como todo mito de la creación es rocambolesco, y de ante mano os digo que tiene enormes similitudes con los mitos de la creación de Babilonia y Grecia, pero espero que lo disfrutéis.

La creación del cielo, la tierra y los dioses

Al principio únicamente existía la oscuridad. No había nada en el universo. Fue la época conocida como Te Kore. En medio de la oscuridad aparecieron dos dioses: Rangi-nui, dios del cielo*, y Papa-tua-nuku, diosa de la tierra. Ambos enamorados se abrazaron fuerte y empezaron a vivir como un matrimonio. Rangi-nui quiso tapar la desnudez de su esposa, así que sembró semillas de plantas y árboles para tapar el cuerpo de Papa y darle calor. Luego creó insectos, cangrejos, mejillones y demás criaturas para adornar el cuerpo de la madre tierra.

Rangi y Papa abrazados, tallados en madera.

Finalmente Rangi-nui y Papa tuvieron sus propios hijos. En total dieron luz a seis (algunas versiones dicen que tuvieron hasta 70): Tawhiri, dios del clima; Rongo, dios de las cosechas; Tu, dios de la guerra y la humanidad; Tangaroa, dios del mar; Tane, dios de los bosques; y Haumia, dios de las plantas y la comida salvaje. Pero los dioses no tenían espacio suficiente para crecer entre sus padres y vivían en la completa oscuridad. Se arrastraban, estaban estirados, de lado, de rodillas, todo entre el abrazo de Rangi-nui y Papa.

Unión y Separación

Tras 7 po (eras o espacios de tiempo) los hijos estaban cansados de la oscuridad y de no tener espacio. Así pues los hermanos empezaron a discutir sobre qué hacer. El hermano más valiente y feroz, Tu (Tumatauenga), propuso matar a sus padres. Pero Tane (Tane-mahuta) se negó y propuso separar a sus padres: dejar a su padre como un extraño colgando encima de ellos y a Papa debajo de ellos para nutrirlos y protegerlos. La mayoría estaban de acuerdo con Tane así que empezaron con sus intentos de separar a sus padres. Rongo, Tangaroa y Haumia-tiketike fueron los primeros en probarlo, pero fallaron. Fue el mismo Tane quien lo consiguió. En lugar de empujar con los brazos como sus hermanos, se tumbó de espaldas y empujó con sus fuertes piernas a su padre hasta conseguir separarlos en medio de gritos y llantos. Y así fue como los hermanos vieron la luz por primera vez.

Una vez separados Tane decidió buscar cuerpos celestiales para vestir a su padre, ofreciéndole así las estrellas, la luna y el sol. Al día de hoy Rangi-nui y Papa siguen echándose tanto de menos que las lágrimas de Rangi-nui caen en forma de lluvia sobre la tierra y de vez en cuando Rangi deja caer las piezas de su vestido sobre Papa en señal de su amor. Por otro lado, el calor corporal de Papa se eleva en forma de niebla hacia el cielo, y los terremotos son intentos fallidos de Papa de elevarse hasta su marido.

Sello de Nueva Zelanda que muestra a Tane separando a sus padres.

La guerra en el cielo y la tierra

La primera discusión llenó a los hermanos de deseos relacionados con el poder, el control, los celos y el odio. A pesar de que la mayoría de hermanos habían aceptado separar a sus padres, Tawhiri (Tawhiri-matea) entró en cólera al ver el sufrimiento de sus padres. Sin ser capaz de aguantar el llanto de su padre  ni tanto dolor se elevó al cielo, junto a Rangi, y juró a sus hermanos que tendrían que soportar su ira permanentemente. Tawhiri, junto a sus hijos, los 4 vientos y todas las clases de nubes, atacó a sus hermanos con tormentas, huracanes, tifones, lluvias y nieblas.

Primero atacó a Tane, y sus árboles fueron tumbados y destrozados, convirtiéndose en comida para insectos.

Seguidamente atacó a Tangaroa, causando remolinos y olas gigantes que volvían inestable al mar. Tangaroa, asustado, huyó. El hijo de Tangaroa, Punga, tenía dos hijos: Ikatere, padre de los peces, y Tu-te-wehiwehi, ancestro de los reptiles. Atemorizados por Tawhiri, los hijos de Ikatere se escondieron en lo más profundo del mar y los hijos de Tu-te-wehiwehi se escondieron en los bosques con Tane. Desde entonces Tangaroa está furioso con Tane por dar refugio a sus nietos tras la huida. Tal fue el enfado entre los dos hermanos que Tane ofrece a los descendientes de Tu canoas, anzuelos y redes para cazar a los descendientes de Tangaroa, y Tangaroa como venganza ataca las costas e inunda ríos para llevarse canoas, casas y árboles de Tane.

Los siguientes en recibir la ira de Tawhiri fueron Rongo y Haumia. Ambos estaban aterrorizados al ver el daño que ya había causado a sus otros hermanos, pero Papa decidió esconderlos dentro de ella para así salvarlos para que sus otros hijos puedan alimentarse. Tawhiri, que no pudo encontrarlos, dirigió su ira hacia el último hermano, Tu. Atacó con toda su fuerza, pero Tu, más fuerte y valiente, no pudo ser vencido por las tormentas y resistió. Fue así como Tu consiguió aplacar el ánimo de Tawhiri y recobrar la paz en el universo.

Tu, pensando en la responsabilidad que tenía Tane por la separación de sus padres, decidió crear trampas para cazar a los pájaros, los hijos de Tane, para que ya no volasen más libremente por el cielo. Luego hizo redes y las usó para capturar a los hijos de Tangaroa. Seguidamente creó la azada para hacer agujeros en el suelo y buscar a Rongo y Haumia, que localizó por sus largos cabellos que salían del suelo. Los sacó de su escondite y los puso en cestos para ser ingeridos. Así fue como Tu se comió a sus hermanos y a los hijos de sus hermanos, castigándolos por su cobardía de no haber aceptado matar a sus padres. Al único hermano al que Tu no pudo subyugar fue a Tawhiri, que al día de hoy sigue atacando a la humanidad con huracanes y tormentas.

 

Y hasta aquí el mito de la creación Maori. Una manera muy interesante de explicar el funcionamiento del mundo que nos rodea.

Si conocéis el mito de la creación griego y el babilónico en seguida os daréis cuenta de las similitudes. Y esto me lleva a la siguiente reflexión: ¿cómo es posible que una civilización tan aislada como la Maori tuviera un mito tan parecido a los que se explicaban en la zona del mediterráneo?

Aunque sólo es una hipótesis, siempre me han parecido interesantes las teorías de una civilización común, mucho más antigua, de la que bebieron todas las que conocemos ahora, o la teoría de que en el pasado ya hubo una “globalización” que puso en contacto todas estas culturas.

En fin, ¿qué os ha parecido la historia de Rangi-nui, Papa y sus hijos?

 

* Los Maori creían que había 12 capas de los cielos en verdad. Cada capa tiene un nombre diferente, y Rangi-nui era la capa más cercana a nosotros, a la tierra.

 

Bibliografía

http://www.ancient-origins.net/human-origins-folklore/creation-myth-maori-new-zealand-00305

http://www.crystalinks.com/maoricreation.html

https://teara.govt.nz/en/maori-creation-traditions

http://traditionscustoms.com/folk-beliefs/rangi-and-papa

http://nzetc.victoria.ac.nz/tm/scholarly/tei-Pom01Lege-t1-body-d1.html